24 de enero de 2011

"Inma me ayudó a salir de una vejez prematura"

 Jesús Ángel Hernández, consorte de Inma Shara
"Me ayudó a salir de una vejez prematura"
Es la primera entrevista en la que es él quien responde. Jesús Ángel Hernández es el marido de Inma Shara, la directora de orquesta.
- ¿Dónde y cuándo nació?
- En Bilbao. ¿Es imprescindible contestar cuándo?
- Conviene.
- En 1957.
- ¿Su formación?
- Soy ingeniero industrial, con un máster de empresa, pero no ejerzo. Al fallecer mi padre, tuve que estudiar Farmacia para hacerme cargo del negocio familiar. Tengo una farmacia, y la otra parte, la de la empresa, la que me gusta, la tengo un poco abandonada. Lo decía Inma hace poco en una entrevista: 'Mi marido ha renunciado a su trabajo por acompañarme'.
- ¿Cómo se conocieron?
- En la calle.
- ¿Cómo? ¿A ella se le cayó el pañuelo y usted lo recogió?
- Inma provocó en mí, en un vasco tímido de Bilbao, que me fijara en ella y la abordara. Abordar en buen sentido. No lo había hecho nunca. De eso hace 16 años. Yo estaba solo y soltero y ella iba a estudiar a Bilbao. Al verla, pensé que era impresionante, singular. Le pregunté si era de Amurrio, a dónde iba&hellip Técnicas subliminales de acceder al sexo complejo.
- ¿Cuándo se casaron?
- Hace dos años y medio.
- Y usted ha hecho profesión de acompañarla siempre&hellip
- Le llevo 15 años y, cuando la conocí, ella era muy niña y había vivido en un entorno muy familiar y protegido. Yo estaba de vuelta de todo. Para mí fue un salvavidas. Estaba ya harto y desengañado de todo y hete aquí una persona que merece que la ayude.
- ¿Usted a ella?
- La ayuda ha sido mutua. Ella me ayudó a salir de mi vejez prematura y yo a ella a madurar. Hoy es el día que ella es más madura que yo, aunque en cierto sentido lo era entonces. Ella tenía 22 y yo 37.
- ¿Por qué habla de vejez prematura?
- Como dicen los filósofos, la edad de la persona no es temporal sino lo que ha vivido. Mi padre murió cuando tenía 20 años y me hice mayor de repente, me casé con mi madre y viví la vida de una persona de 60 años. Se vive lo que una persona de tu edad, pero dándote cuenta de cuál es el objetivo final.
- ¿Cuál es?
- Eso me lo pregunto yo también.
- ¿Intuye algo?
- Sí, como decía Aristóteles, recuperar el niño y volvernos todos solidarios y felices.
- ¿Los dos son de Amurrio?
- Un profesor mío decía que se es de dónde se ha hecho el bachiller y yo lo hice en los Jesuitas, en Bilbao. Después estudié en ingenieros. A partir de ahí, Galicia, Cataluña, Irlanda, Inglaterra, Estados Unidos&hellip
- ¿A esos sitios le llevó el negocio de farmacia?
- No, mi inquietud personal.
- Ahora viajan juntos.
- Siempre. Debe llegar el día en que ella viaje y yo no. Esta situación no debe ser.
- ¿Por qué no?
- No es lo normal, cada uno debe hacer su vida.
- Algunas parejas aspiran a estar todo el tiempo juntas.
- Probablemente, la situación ideal es compartirlo todo las 24 horas del día pero&hellip
- ¿A usted le gusta acompañarla?
- Me encanta. Soy un músico frustrado. Con 15 años decía en casa que quería ser director de orquesta. O sea, que existe la divina providencia. ¡Qué casualidad! Pero me dijeron que me dejara de músicas y estudiara ingenieros.
- ¿Las estancias fuera se prolongan?
- Una o dos semanas: los ensayos, ir al concierto y ya está.
- ¿Es muy escrupulosa con eso?
- Hace años necesitaba muchos ensayos; ahora, cada vez menos. Eso es oficio y que son mejores las orquestas.
- Claro, podrá elegir.
- El primer concierto fue una lucha. En Vitoria, con una orquesta de Minsk y un empresario un poco 'sui géneris'&hellip Todo fueron problemas y es anecdótico, problemas de dinero, de protocolo, de música&hellip
- ¿Cómo reacciona?
- Es muy fuerte, muy fuerte, y cuando no puede más, entro yo.
- ¿Cómo lo resuelve? ¿A cachetes?
- No, eso sucedía antes. Cuando alguien provocaba el llanto de Inma, aparecía yo, el Quijote o el capitán Trueno, o llámalo como quieras.
- ¿Cómo se puede provocar su llanto?
- Llevándola al límite, impidiendo que realice su trabajo con normalidad. Las causas pueden ser el egoísmo económico, de los músicos, de los políticos&hellip
- ¿Los músicos se revelan contra el director, bueno, directora?
- Entre artistas se entienden bien.
- ¿Qué hace en esos viajes mientras ella ensaya?
- Asisto e intento aprender.
«Es pura música»
- ¿Cuál es el ritual previo al concierto.
- Peluquería, maquillaje, ensayo general&hellip Teníamos un protocolo antes, en el camerino, una especie de tranquilización mutua, pero ahora es muy profesional y no le hace falta. Con cinco minutos de concentración, vale.
- ¿Y después?
- Hay una opción glamurosa, bonita&hellip Viene gente al camerino. Es fantástico. Es una fiesta y, cuando acaba, nos vamos de cena con los organizadores o nos quedamos solos.
- ¿Hacen autocrítica?
- Sí. Pero yo no soy un experto. Es una gran profesional, pero entra el componente emocional, porque es líder y a veces hay que picarle.
- ¿Tiene días?
- Es muy constante y siempre son días buenos. Puede haber un 1%, por un problema físico, algo que le ha sentado mal...
- ¿Su estado anímico influye?
- Ha nacido para dirigir y, cuando se pone con la música, es una máquina. Otras cosas le pueden influir, pero me voy a callar que ya viene.
La conversación se desarrolla en un hotel del valle de Ayala, su territorio. Han aprovechado para responder sendas entrevistas.
Ella: ¿No habéis acabado? Me voy.
Él: Quédate, puedes aportar algo.
- ¿Se le ve el temperamento a la hora de dirigir?
- Sí, lo tiene de forma natural. Sufre como una especie de esquizofrenia: en la vida diaria es muy dulce, muy llevadera, pero cuando dirige, se transforma y es pura música. Sufre una mutación positiva.
- ¿Queda exhausta tras los conciertos?
-No. Si ha salido bien, está eufórica. Mi ideal sería que ese sentimiento que se consigue en un concierto se consiguiera en toda la sociedad. Sería la utopía, la felicidad. 
Publicada en El Correo, 23/01/11.

La foto es de José Montes.
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