19 de mayo de 2013

Réquiem por una licenciatura

Desde que me licencié en Periodismo hace 30 años hasta mucho después, no se produjeron cambios en los planes de estudios. De hecho, cuando al de una década de acabar los estudios volví a la universidad, esta vez a subirme a la tarima como profesora, la asignatura que me asignaron era idéntica a una que yo había cursado el mismo año. En cuarto, los caminos se bifurcaban: Periodismo o Publicidad.
Era profesora cuando se implantaron los nuevos planes, que reducían los 5 años a 4 y establecían la docencia por cuatrimestres en lugar de cursos enteros. El 'plan nuevo' lo llamamos. No nos cabía nada. La carga horaria era tal, que los alumnos se movilizaron y lograron reducirla, más. El 'plan nuevo' pasó a llamarse 'el reformado' (o algo parecido).
En 2010, arrancó un nuevo plan, el adecuado a Bolonia. Acabará de implantarse por completo este curso que entra de 2013/14. A la vez, el 2012/13 hemos impartido el último de la Licenciatura de Periodismo.
La asignatura de Periodismo Especializado —la mía— estaba ubicada en el segundo cuatrimestre de cuarto curso. El grupo 1, horario de mañana en castellano, la recibía el viernes: De 11 a 11:50, la teoría; de 12 a 13:50, la práctica de una de las subdivisiones del grupo. Este 17 de mayo de 2013, último día de clase del calendario escolar, en el aula 0 y cuando faltaban 5 minutos para el mediodía, con 56 estudiantes como testigos y sin presencia de autoridades académicas, la licenciatura de Periodismo de la UPV-EHU pasó a mejor vida.

 Este fue su réquiem:


Dos horas después, en la sala Mulmedia 7, frente a un Mac, la última alumna en recibir la clase práctica fue Carolina Llorente.
-Has sido la última, Carolina.
Su respuesta queda entre nosotras, porque para entonces sus compañeros habían abandonado la sala.

10 de mayo de 2013

Mañana no haré el 'Inventario de género'

El 27 de abril fue sábado. Ese día aprendí una lección importante. Había llegado con holgura a EiTB, para participar en el programa 'Más de palabras', que Almudena Cacho dirige en Radio Euskadi. Al entrar, se desarrollaba una tertulia de parlamentarios. Hablaban de desahucios. A las 10, tras el boletín, entraba yo con el 'Inventario de género' número 70: Qué hacer en caso de agresión sexual.
Me fui a la redacción, dejé mis cosas en una mesa de la sección, cogí la libreta de notas y a las 10:05 aparecí en el estudio. Almudena estaba un poco nerviosa porque no me había visto entrar. Ya casi sonaba la sintonía que suele darme paso. ¡Las gafas!
Del estudio a la mesa son unos 50 metros, que hice casi corriendo mientras me decía a mí misma cosas inconfesables. Cuando llegué al estudio, Almudena me hizo un gesto de calma con la mano. No entendí a qué se refería hasta que me senté al micrófono. Resollaba con la perfección y la violencia de quien ha subido a pie hasta lo alto de la Torre Eiffel. Almudena arrancó con reflexiones sobre los temas tratados en la tertulia hasta que vio que podía acercarme de nuevo al micrófono sin parecer un león del Serengueti a punto de merendarse una cebrilla.
Acabada la sección, me dijo que no se debía llegar corriendo al estudio, que era mejor caminar despacio, aunque fuera mormoteando por el retraso que se acumularía. "Ya he aprendido la lección", le dije, y me prometí a mí misma que no me volvería a pasar.

Me resultará fácil cumplir la promesa: Una semana después, el 4 de mayo, se emitió el 'Inventario de género' número 71, el último.

¿Por qué? Tras los cambios en la dirección, han reducido el número de colaboradores de la emisora. En un principio, el recorte sería del 20%. Finalmente, según me dijeron, se habían caído la mitad. Yo entre ellas.

Si quieres oír cómo resolvimos el apuro del 27, en este enlace encontrarás el programa completo. Está un poco incómodo porque hay que tragarse toda la tertulia de 50 minutos para llegar al territorio de 'Inventario de género'. Cosas que pasan. Pero yo te animo, porque así, aparte de saber cómo actuar en caso de agresión, podrás escuchar que con el dinero que la Diputación de Bizkaia cedió al Bilbao Basket se pueden construir 21 puentes como los que Lutxana necesita para evitar que violen a sus vecinas.
El último espacio, el del 4 de mayo, no está tan tapado.  Lo encuentras en este enlace. Viene anunciado en el segundo punto blanco. Lo dediqué a demostrar que la primera víctima de la crisis suele ser la igualdad.

Así que mañana no me esperéis en Radio Euskadi.

No obstante, seguiré alimentando la página del 'Inventario de género' en FaceBook. En Twitter, puedes seguirlo en @IdGenero. O en mi cuenta personal, @LuciaMOdriozola.


               
               

5 de mayo de 2013

Sobre el suicidio

En el Teleberri de EiTB del fin de semana pasado, hablaron del tratamiento del suicidio en los medios de comunicación. Puedes verlo aquí, en el minuto 26:20.

4 de mayo de 2013

Una entrevista

Aitor Guenaga me hizo una entrevista para ElDiario.es con motivo del Día Internacional de la Libertad de Prensa. La puedes leer aquí.

PD.- Una semana después, me dijo que había sido la información más retuiteada en lo que va de Diario.es/norte.


1 de mayo de 2013

Dos personas meten la pata mejor que una

La noticia es de ayer y la publicó ElPeriodico.com aquí. Como puede verse, el breve va firmado por dos personas. ¡Dos personas para copiar 100 palabras de un remitido policial!
Llama la atención el titular: 'Un hombre mata a hachazos a su esposa y a otro individuo en Alcarràs'. Ya puestos, podrían haber escrito 'Un individuo mata a hachazos a su esposa y a otro hombre', porque eso que lleva de despectivo la palabra 'individuo' es más aplicable al homicida que a su víctima. A no ser que estemos con el criminal.
Pero todo eso son naderías cuando llegamos a "No se descarta que se trate (de) un asesinato pasional". Esos dos redactores parecen considerar el machismo una pasión. Les queda un rato de reflexión.
Gracias, @MarEsquembre.
Para esa mujer desconocida, que probablemente ha ido a morir tan lejos de su hogar, esta bella y rara flor, una orbea descaisneana.


28 de abril de 2013

Dos razones para leer el último libro de Ander Izagirre

Ander Izagirre lleva desde principios de semana celebrando la publicación de su último libro, 'Mi abuela y diez más', editado por Libros del K. O. Esta pequeña y joven editorial ha conseguido colocarme cuatro libros en las últimas semanas. La cifra irá en aumento.
En este libro, Ander habla de la Real. Lo compré ayer y me ha durado justo el tiempo de un partido, sin renunciar al descanso.
Su lectura es de interés incluso para mí, que no soy de la Real. Tiene esas cosas de los libros autobiográficos: Te desplaza velozmente a esas fechas que recuerda el autor. Por ejemplo, cuando lo del gol de Zamora, el 26 de abril de 1981. Entonces, Ander era un niño. Me hace gracia. Ander y yo somos amigos. En aquel tiempo en que él aún estaba en edad de esperar de los Reyes Magos una camiseta de su equipo de fútbol, yo estaba estudiando la asignatura de Iñaki Iriarte en cuarto de carrera. En el piso de estudiantes, éramos 4, dos guipuzcoanas. "A que no vamos a Donosti al recibimiento de la Real". Y nos fuimos en el tren. Metimos dos cosas en una bolsa y para allá. Ir un día, volver al siguiente.
Del recibimiento y la juerga solo recuerdo que el autobús me pasó rozando. Del viaje, unas flores silvestres altas, de color rosa, que nacen en las cunetas de las carreteras; y de la vía del tren. Desde entonces, suele gustarme cortarlas y traerme un manojo.
También recuerdo la llegada a Bilbao. Era 1981 y Bobby Sands, miembro del IRA había emprendido una huelga de hambre que le llevó a la muerte el 5 de mayo. Unos días antes de aquel 26 de abril, habíamos participado en una concentración frente al consulado británico en Bilbao, que sigue estando en la Alameda de Urkijo con Gran Vía.
Íbamos para allá cuando a la altura del Corte Inglés un policía nacional -entonces eran grises-, con pañuelo al cuello, nos paró. "Ustedes, se dan la vuelta". "Si no podemos pasar por aquí, usted dirá por dónde vamos". "No conozco Bilbao". En ese momento, otro gris con idéntico pañuelo y la porra en alto, gran argumento, nos convenció de inmediato de que nos diéramos la vuelta.
Una semana después, al volver de San Sebastián, había manifestaciones en Bilbao por el Primero de Mayo. En El Arenal, un policía nos obligó a que le enseñáramos lo que llevábamos en el bolso. Y 20 metros más allá, otro. Protesté. Apareció otro gris con la porra por encima de las orejas. "Usted, se da la vuelta que es la del otro día en el Corte Inglés".
La lectura de 'Mi abuela...' me ha recordado estás cosas. Mientras pasaba páginas, intercambiaba emails con Ander. No creo defraudar su confianza si traigo esto que me ha escrito: "¿Sabes que a la presentación vino, por sorpresa, Zamora? Se puso en una esquina, entre la gente, compró el libro y me pidió un autógrafo. ¡Casi me desmayo!".
La lectura depara algunos momentos estupendos y un final magnífico. Pero ese final solo es magnífico para quien hace el camino de 104 páginas hasta llegar a él. 
En uno de los últimos emails, me dice que me gustarán las fotos del partido que jugaron ayer en La Concha.

24 de abril de 2013

Esto que hace Calamaro es violencia machista

Lo he leído en La Vanguardia. Andrés Calamaro, el músico argentino, publicó en Twitter una foto de su exnovia desnuda. Ella es Micaela Breque. La relación de pareja la iniciaron en 2011 y hace unas semans ella la cortó. A él le ha sentado fatal y la acosa en las redes escribiendo cosas como éstas: "Es la mujer que prometió amarme toda la vida. Sólo está equivocada, la empaquetaron... Nos seguimos amando, pero estas cosas no son gratas. Es la capitana de mi vida".
Semejante desfachatez: Él es quien establece si ella está o no equivocada y si quiere o no amarlo; ella es una pardilla y "la empaquetaron". Es una inmadura menor de edad y él es el adulto que debe tutelar su vida. Y añade: "Nos seguimos amando". ¡Ella le va a decir a él si ella lo ama o no! Quien conoce las claves de los sentimientos de ella es él, que es el hombre y el que lleva los pantalones. Nos ha jodido.
Como es feo insultarla a ella, porque se supone que la ama, dirige su ira hacia quien cree que es el nuevo novio de Breque, el piloto argentino de automovilismo Pablo Piumetto. Le dice "baboso", "gavilán pollero" y "patético hijo de puta".

Cuanta poesía. Debería componer el himno de los hombres maltratadores.

¿Qué podíamos esperar de un tipo que escribe una canción como esta de abajo?

Si algún día me gustó su música, se me ha olvidado.
La foto la he tomado de la noticia.

23 de abril de 2013

Cosas que no pasan en España

El anuncio que ves sobre el establecimiento Adelita´s lo diseñó algún listillo de Volkswagen en 2006. La campaña la promocionaron en vallas publicitarias de Nueva York, Los Ángeles y Miami. La palabra 'cojones' se había puesto de moda entre ciertos anglohablantes. Para ellos parecía significar 'valiente' o 'visceral'. Es decir, esas características tan propias del macho alfa de cualquier especie.
Pero... para los castellanohablantes la palabra 'cojones' significa exactamente 'cojones' y es malsonante. Sobre todo, para esas personas a las que se educó y formó en el convencimiento de que ante determinadas personas y en ciertos lugares no se debía hablar como un carretero, no se debían usar palabras de pelea tabernaria. Retiraron el anuncio.
En ocasiones, me sorprendo de lo malhablados que son algunos estudiantes. Me sorprende tener que decirles que no es aconsejable que se expresen con ese desenfado delante de una profesora; y me sorprende mucho más que se muestren extrañados y pregunten por qué lo digo. Son sobre todo ellos, pero también ellas. Claro, si uno de sus grandes modelos televisivos dice 'hosti' en las entrevistas grabadas y editadas, sí en los espacios deportivos de radio usan sin recato esas expresiones...
Por todo eso me ha encantado dar con esta noticia: Despiden a un presentador de televisión por decir 'puta mierda'.
Evidente y lamentablemente, no ha sucedido en España.

22 de abril de 2013

Debemos buscar el ángulo


Veo este vídeo:

Ésta es la reacción de la Asociación Vasca de Periodistas: 


Y entonces recuerdo esta reflexión:

«Hay que buscar el ángulo, no podemos contar lo mismo que los demás. La información pura y dura ya no sirve, a no ser que la tengas sólo tú».
Espinosa, Ángeles; Masegosa, Alberto, y Baquero, Antonio. Días de guerra. Diario de Bagdad. Madrid, Siglo Veintiuno, 2003, p. 73