21 de octubre de 2014

En la fábrica de euskaldunes no hay ni una sola mujer

Este anuncio de un euskaltegi (centro de enseñanza de euskera para adultos) de Bilbao está en las estaciones del Metro. Llama la atención el eslogan: "Haciendo euskaldunes desde 1975... y cada vez nos salen mejor. ¡Matricúlate ya!".
Interpretemos que lo de 'hacer euskaldunes' es una metáfora, aunque suscite muchas interrogantes.
Lo que resulta sorprendente es que en el proceso de fabricación de euskaldunes no hay ni una sola mujer. Muchachos del euskaltegi, para la fabricación de personas (también llamada gestación) sigue siendo absolutamente indispensable que haya al menos una mujer.
No tengo intención alguna de comentar cómo es posible que uno de los fabricantes esté con un martillo a la altura de la cabeza del proyecto de euskaldun.

20 de octubre de 2014

En el transporte público, de los hijos se encargan las mamás



Las dos primeras imágenes son de esta semana en Bizkaibus. La amarilla, del sábado en Feve.
Se ve claro. Los iconos son asexuados, salvo cuando aparecen bebés, en cochecito (la primera y tercera) o personas bajitas (interpretables como niños). Entonces, el icono va vestido con algo que puede ser una falda. O sea, una mamá. O no. Una mujer, en cualquier caso.

Creo que tanto Feve com Bizkaibus deberían hacérselo mirar.
Recuerdo haber mantenido una discusión sobre esto mismo hace unos años con A. y N.

13 de octubre de 2014

Mujeres observadas como si formaran parte de una colección de mariposas

En uno de los colorines que los fines de semana entregan con ciertos diarios me encuentro una página que se llama 'Sobre ellas'. El texto y la foto llevan firma de dos mujeres. El personaje elegido hoy es Oscar Tusquets.
Me dejo llevar por la tendencia a la quimera y me quedo un rato detenida en ese 'Sobre ellas'. Ellas. Ellas es una tercera persona. Para que sea posible, debe haber antes una segunda y una primera. Ellas denota lejanía y provoca preguntas como "Si las mujeres son 'ellas', ¿quienes sois vosotros?", o peor aún "¿Quienes somos nosotras? ¿Cabemos las mujeres en la primera persona, es decir, en el 'nosotros'?".  ¿Quién no se ha formulado estas preguntas una mañana de domingo?
Me caigo de la nube al texto, y la cosa sigue así. La periodista escribe que a Oscar Tusquets “hablar de mujeres le parece buena idea. Le apasionan, le divierten. Su relación con ese universo…”. Sigue que es “intensísima”. Como intensísima es la sensación que me produce saber que las mujeres somos un universo. O sea, somos más que un mundo. Dos líneas más abajo se me hace una mancha en el cerebro cuando leo que él se siente “muy femenino”. ¿Será que le ha bajado la regla? Es improbable. Nació en 1941

Copio una cita literal: “No soy biólogo, pero veo que ellas tienen menos capacidad de abstracción, que entienden peor los mapas, vaya”. La idea de lo de los mapas es tan manida que me provoca bostezos. Lo menos que se le puede pedir a quien dice ser artista es que conciba ideas originales y, si no las tiene, que cite la fuente. No sé si hacerle caso en lo de la capacidad de abstracción de los hombres, porque en la tercera acepción del DRAE, abstraerse es “enajenarse de los objetos sensibles, no atender a ellos por entregarse a la consideración de lo que se tiene en el pensamiento”. Y en sentido estricto eso es lo que hacen en muchos ratos de su vida muchos hombres: no atender. Y para ello basta recurrir a los datos estadísticos sobre dedicación de hombres y mujeres al hogar y a los cuidados. Pero Tusquets no lo dice en ese sentido, sino en el malo.

Ay, él prefiere trabajar con mujeres. No he encontrado datos sobre su empresa, pero en el mismo texto dicen que ha escrito un libro ‘Amables personajes’, en el que traza 16 perfiles de personas “dignas de ser amadas”. Él, que es tan femenino, que prefiere trabajar con mujeres y que ha tenido una intensísima relación con ese universo, ha seleccionado a 4 de 16, es decir, el 25%. Un hombre así tiene que tener una esposa mucho menor que él: 27 años de diferencia.

El final es apoteósico: “Además, le encanta ir de compras: "Sentarme y ver a mi mujer cómo se va probando ropa". Otro punto a su favor, sin duda”.

Definitivamente, identifico con nitidez la sensación que he tenido al encontrar este texto: Las mujeres son observadas como si formaran parte de una colección de mariposas.

9 de octubre de 2014

Las jóvenes dejan los estudios para cuidar



Cuando hablo de periodismo con perspectiva de género –y lo hago a menudo porque soy profesora de Redacción en la UPV/EHU- suelo recurrir a unos pocos ejemplos muy claros de lo falaz que puede ser una información si no se aportan datos desagregados por sexo. Uno de los ejemplos a los que recurro es el abandono de los estudios antes de acabar la básica.



De aquí.



Si se aportan datos globales, sin tener en cuenta las diferencias entre alumnos y alumnas, la impresión de quien lee es totalmente errónea, porque ellos abandonan mucho más que ellas.




De aquí.



Este fin de semana me ha llegado un estudio de la Universidad de Alicante que muestra otra cara del abandono: la pobreza. Y ahí, como siempre que hablamos de falta de recursos, las mayores perjudicadas son las mujeres, en este caso, las jóvenes universitarias.
Te dejo a solas con el titular:

La información puede leerse aquí.


Gracias, M. E.

 






1 de octubre de 2014

Ese tono tan familiar, afectuoso, cómplice

¿Es mi impresión o en los titulares de esta información se les ha pasado poner el apellido? Para verla mayor,  puedes pinchar sobre la foto o directamente irte al sitio web.

Esta es una de las asimetrías más habituales en el tratamiento de hombres y mujeres en los medios. A ellos se les llama por el nombre y apellido o solo por el apellido, mientras que a ellas las llaman por su nombre y apellido también o por el nombre de pila. Como en este caso, con ese familiar y cómplice Inés. Se trata de Inés de la Fressange, una importante diseñadora de moda y modelo.
La asimetría en el tratamiento de los nombres puede adoptar dos formas aún más graves: Llamarlas con el artículo femenino determinado por delante: "la Aguirre" (61.400 entradas en Google), "la Penélope" (63.300), "la Cospedal" (58.300)... O, incluso, por el hipocorístico: Espe (a Esperanza Aguirre), Pe (a Penélope Cruz), Malena (a Magdalena Álvarez).
A ellos también los llaman por el hipocorístico a veces. Por ejemplo, Pepiño a José Blanco. Cuando lo hacen con hombres la intención es claramente descalificatoria. Por eso debe entender de forma distinta a ese tono afectuoso, familiar, cómplice, que acaso podría reivindicar para sus textos una revista femenina. Además, ¿quién les ha dicho a esas periodistas que sus textos deben tener ese guiño, en lugar de la elegancia de la profesionalidad?

28 de septiembre de 2014

La canastilla de la abuela

Fue el viernes cuando las redes sociales difundieron que Hipercor, de la cadena El Corte Inglés, había puesto a la venta ropas de bebe en colores azul y rosa. En los azules ponía 'Inteligente como papá' y en los rosas, 'Bonita como mamá'. Me deja como así. No sé, imagina que la azul le cae a una niña cuyo papá no es tan inteligente como mamá.
El caso es que los titulares han hablado de lemas machistas. Sin embargo, yo no creo que lo sean. En mi opinión son estereotipados -porque inciden en los anhelos sociales de que la mujer sea bella y el oso, inteligente- y son asimétricos porque da trato distinto a las ropas rosas y azules, destinadas respectivamente a niñas y a niños.
Por seguir imaginando, son ropas nada apropiadas para familias monoparentales. Vaya trauma para la niña o el niño que no conviva o haya perdido a uno de los dos. Si alguna vez lo tuvo. Imagina un niño que tiene dos madres o una niña con dos padres. Dicho de otra forma, que Hipercor parece haber sacado esas ropas de la canastilla de la abuela. O de la del abuelo.
No creo que sean lemas machistas, pero lo que sí sé es que esos mensajes repetidos machaconamente construyen una sociedad nada igualitaria.

12 de agosto de 2014

Pérez-Reverte asegura que los maltratadores son de derechas

Hasta hoy, lo mío con Pérez-Reverte era, ¿cómo diría yo?, era inocente, o postureo. En cuanto hablaba de las mujeres y repetía lo de feminazis y caricaturizaba todos los intentos de hacer lenguajes inclusivos, y eso, yo no estaba de acuerdo con él; me parecía que desaprovechaba una tribuna alta, con grandes tiradas y elevado índice de lectura. Si acaso, le reprochaba que no usara esa arma didáctica tan importante para cuestiones de fundamento y, sobre todo, por los derechos humanos. A un tío que ha cubierto tantas guerras se le supone una postura favorable a las víctimas, y se le supone, además, un olfato muy desarrollado para identificar quiénes son las víctimas y quiénes los verdugos. Se les suponen, a todos menos a éste.
Pero hoy leo:
"...está científicamente probado que los maltratadores siempre son de derechas...".
Y ya se me salen las antenas. Ojo, Lucía, terreno pantanoso.
Pero sigo:
"Si en España basta que una señora diga en una comisaría que su marido o su novio la maltratan para que, con sólo su palabra, sin averiguación ni comprobación previa y garantía mínima de veracidad, el fulano pase esa primera noche automáticamente en un calabozo, y mañana ya veremos...".
 Primero, lo que está científicamente probado es que los maltratadores son de izquierdas, de derechas, apolíticos, del Barça, del Athletic, antifútbol, ricos, pobres, pensionistas, de clase media, chinos, guatemaltecos, alemanes, vascos, abogados, analfabetos, borrachos, abstemios, amantes de la ópera... O sea, cualquier cosa.
Segundo, mientras Reverte escribía de género, de palabras, y le salía la bilis, me parecía un desperdicio de espacio, pero hubiera defendido su derecho a decir lo que quiera, a seguir diciendo majaderías. Cada cual es libre de malograr su imagen pública y si él lo desea, yo le apoyo. No habría creado una oenegé, pero si alguien me hubiera preguntado, habría reivindicado su derecho a la libertad de expresión.
Pero ahora ha sobrepasado la línea. El maltrato a las mujeres no es un juego. Ahora ya sé hasta dónde llegan su iniquidad y miseria moral. Y llegan mucho más allá de lo que alcanza mi respeto. Lo ha perdido.
Porque...
Si esto no es alinearse con quienes hablan de denuncias falsas, se le parece demasiado.
El artículo completo, aquí.

11 de agosto de 2014

Lo fundamental, en el titular

Y para entender la información, es imprescindible escribir entre paréntesis que es la "nueva novia de...". (Para ampliar, pincha sobre la foto).
La información completa, aquí. Cualquiera de un tropezón mete la pata en un hoyo.

2 de agosto de 2014

La misión del periodista es...


"Tu misión como periodista consiste en cuestionarlo y examinarlo todo con sentido crítico, no en repetir lo primero que alguien te diga, por muy bien situado que esté en la administración del Estado. Que no se te olvide nunca".
Erika Berger en LARSSON, Stieg, 'La reina en el palacio de las corrientes de aire. Millennium 3'. Ed. Círculo de lectores, Barcelona, 2009. Pág. 299