20 de diciembre de 2009

"El Gobierno ve las lenguas de España como un problema, como una rémora"


Miquel Gros i Lladós, abogado y sociolingüista

"El Gobierno ve las lenguas de España como un problema, como una rémora"

De formación, abogado, y de vocación, sociolingüista. Miquel Gros y Lladós nació en Valencia, en 1970, pero se «crió» en Pamplona. De ahí, que emprendiera la aventura de escribir en 2007 el estudio 'Recuperación del euskera en Navarra', que editó Euskaltzaindia. Profesionalmente, ejerce la abogacía en tierras de Gerona, pero eso no ha sido óbice para publicar lo que puede considerarse una segunda parte de aquel primer volumen: 'El euskera en la Comunidad Autónoma Vasca. Una aproximación a la diversidad lingüística', también respaldado por la Academia Vasca de la Lengua y que se presentó ayer en la sede bilbaína de esta institución.
-¿Cómo llega un catalán a Euskaltzaindia?
-Yo había hecho el estudio y casi por azar me puse en contacto con su oficina en Navarra. Les pareció interesante para publicarlo.
-¿Este segundo es un encargo a resultas del anterior?
-No, en absoluto. Les ofrecí el borrador sin compromiso y lo aceptaron, si no, nunca lo habría culminado.
-¿Qué periodo abarca en su investigación?
-Desde los censos de 1981 hasta 2001, en los que se pregunta a los habitantes por sus competencias lingüísticas en lengua vasca.
-¿Tiene en cuenta el conocimiento de la lengua o su uso?
-El conocimiento, cuando todos sabemos que la madre del cordero es el uso. Pero en las lenguas minorizadas el uso siempre es más restringido que en una normalizada.
-¿Qué es una lengua minorizada?
-Es un término muy usado en la terminología científica. Hace referencia a una lengua que no abarca todos los ámbitos de uso porque han sido reservados para otra lengua, que es vehicular y ha sustituido a la lengua minorizada. Se podrían usar otros términos como lengua minoritaria, regional, vernácula, pero no son exactos, porque vernácula solo lo es para quien la habla; tampoco es regional porque se habla incluso en Francia.
-¿Y minoritaria? ¿Cuál lo es?, ¿la que tiene menos de 10.000 hablantes, de 100.000, de 10 millones?
-El catalán, con doce millones de usuarios, todo el mundo la considera minoritaria, pero hay lenguas en la Unión Europea con muchos menos hablantes que no tienen esa consideración.
-¿Minorizar es antónimo de maximizar?, ¿es buscar el mínimo de algo?
-Si el total de la población de Irún habla hoy castellano y hace dos siglos, no, y el total de la población de Hendaya, al otro lado del río, habla francés y hace dos siglos, no, es deliberado.
-¿Esa intencionalidad de minorizar la lengua es ajena a los hablantes o es su responsabilidad?
-A los hablantes no se les ofrecen dos lenguas en paridad, ni se les dice que hablen la que quieran. Se les obliga a usar una. Esto no es una crítica a España, porque todos o casi todos los Estados han actuado igual. En el siglo XXI a los vascos la mayoría de los servicios se les ofrecen en una sola lengua.
-Partimos de la cooficialidad y los servicios de la administración, aunque no los comerciales, se ofrecen en las dos lenguas.
-El bilingüismo es una cualidad individual, no social. Se pueden encontrar familias, y ya es más raro en comunidades. De hecho, de los 500 municipios vascos, solo hay uno, Beizama, en Guipúzcoa, de unos 150 habitantes, en el que todos, los 150, se declaran bilingües. El bilingüismo queda bien como declaración enfática pero los servicios no se prestan en las dos lenguas.
Dificultad de recuperación
-¿Cuál es la situación del euskera en la comunidad?
-Es un caso de recuperación lingüística exitosa, pero la impresión es que no se avanza, lo que demuestra la dificultad de la recuperación lingüística. Yo me detengo en el censo del 2001.
-Dice en la introducción del libro que se ciernen peligros sobre el euskera.
-Básicamente, el uso.
-¿Las políticas lingüísticas basadas en sensibilidades nacionalistas son más efectivas?
-No sé qué es el nacionalismo. Yo veo que las lenguas están politizadas, porque de las seis mil lenguas del mundo todas lo están. Todas ellas tienen una ley que obliga a su uso o que no obliga. Sería deseable que todas las lenguas de España fueran asumidas por el Gobierno como lenguas propias. Pero se ven como una rémora, como un problema.
-¿Qué deberían hacer?
-España es uno de los países con mayor diversidad lingüística del primer mundo. El comité de expertos europeos animaba al Gobierno español a que esas lenguas se vieran como un bien cultural al que se debería apoyar.

Publicado en El Correo, 19/12/09
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