2 de junio de 2015

Una despensa de besos

Yo siempre me he sentido extraordinariamente identificada con esta tira de Quino. ¿Qué es eso de que cualquiera se crea con derecho a pedir un beso a una niña?
A mamá le gustaba contar que yo siempre me resistía:
-¿No me quieres dar un beso?
-No.
-¿Por qué?
-Porque no tengo.

Entonces, ella venía, me daba uno y me llenaba la despensa. Medio siglo después seguía haciéndole gracia la ocurrencia de aquella cría.
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