31 de octubre de 2010

De estreno en El Correo



El consorte de...

"El trabajo de María nos ha mejorado a los dos"

Patxi Aparicio, marido de María Silvestre, directora de Emakunde

¿Se necesita el apoyo firme de una pareja para ejercer una profesión o un cargo de relevancia pública? ¿Es indiferente quién esté detrás o al lado de quienes llegan alto? Ésta es la primera de una serie de entrevistas en las que nos proponemos conocer a quienes acompañan a personas con mando en plaza. Patxi Aparicio (Bilbao, 1964) es uno de ellos, es el marido de María Silvestre, directora de Emakunde. Estudió Electrónica de Comunicaciones y trabaja en Naturgas, en el departamento de Telecontrol. Se casaron en 1992 y tienen un hijo biológico de 12 años y una hija adoptada, de origen chino, de 5.
- ¿En qué consiste su trabajo?
- Controlamos el gaseoducto y las instalaciones de gas que sirven a los municipios. Eso no puede parar. Trabajamos 24 horas todos los días del año. Así, a turnos, llevo 23 años. Y entre turno y turno, descansamos.
- ¿Se puede contar cómo se conocieron?
- No hay misterios. María era de la cuadrilla de mi hermana. Nos conocíamos de saludarnos, pero un día mi cuadrilla y la de mi hermana se juntaron.
- ¿Se miraron y se reconocieron?
- Sí, como se conoce uno aquí, poteando… Ella tenía 18 años y yo 21. Este año hemos hecho 25 desde que nos conocimos.
- Su hija es adoptada.
- Sí, la pequeña. Vino al día siguiente de su cumpleaños con un año.
- Ya es vasca, entonces.
- Ella distingue entre los chinos de China y los de aquí. Como cuando la ven, le dicen 'nihao', que es hola, a los de aquí les llama 'nihao'. Y dice que ella es china, pero no 'nihao'.
- Defina de qué trabaja María.
- Estudió Sociología y está dirigiendo Emakunde, porque el camino le ha llevado ahí. Antes ya estuvo en el máster de violencia de género. Yo le decía en broma que acabaría trabajando en igualdad.
- ¿Cómo le dio la noticia del nombramiento?
- Me llamó por teléfono, y luego en casa ya lo comentamos más detenidamente. Aún no lo había aceptado. Su vida iba a cambiar, iba a ser más pública. Lo pensó, no mucho tiempo, pero lo pensó. La decisión fue suya y yo le dije que se lanzara.
- Tampoco es un puesto muy discutido.
- Sí, parece un puesto necesario y está valorado. Aunque tiene detractores, como es normal.
- ¿Usted ha notado el cambio de que ella trabajara en la universidad a lo de ahora?
- Diría que no. Está más comprometida en el tiempo. Tenemos que compatibilizar mi trabajo a turnos con sus viajes. Tenemos una canguro y muy buenos amigos. Para mí no ha sido una carga, aunque vamos con el tiempo muy justo los dos.
- ¿Ahora dedica más tiempo a la familia?
- María te diría que sí, pero estar con los hijos no me parece un sacrificio de tiempo, porque queremos estar los dos. En las vacaciones somos reacios a mandarlos a colonias. Intentamos estar juntos la mayor parte del tiempo.
- ¿Cree que una esposa puede dar ese salto sin el apoyo de su compañero?
- María, sí. Tiene una capacidad de trabajo y de reflexión… Está mal que lo diga yo, pero es verdad.
- ¿Mal? ¿La ama, no?
- Evidentemente, quizá por eso no soy objetivo.
- ¿Un marido debe serlo?
- Tampoco. Esa capacidad la ha tenido siempre. Con 18 años ya se le veía. Tiene un cerebro privilegiado y una capacidad de trabajo destacable.
- ¿Qué siente cuando la ve en los medios o incluso sufriendo por algo que ha sucedido?
- La veo sufrir poco, que conste. Antes de aceptar el cargo pensé en esto: Huy, madre, espero que no tenga conflictos. Y de los medios, le hago yo las grabaciones. A ella se le da bien hablar en público y es crítica consigo misma.
- ¿Y usted es crítico con ella?
- En los temas que ella domina, me pilla. Solemos discutir, pero de su tema domina mucho. Cuando me pregunta, yo no le doro la píldora. Si creo que debería haber incidido en algo, se lo digo.
- ¿Se han puesto un plazo para que ella regrese al sosiego académico?
- No ha calculado el tiempo.
- ¿Por qué ha vuelto a la tercera persona?
- Sí, he dicho 'Ha calculado'. Yo he intentado no ponerle cortapisa alguna en su profesión. Yo no voy a ser un inconveniente salvo por extrema necesidad. La carrera que ha seguido ha sido compatible con nuestra vida familiar y a mí no me queda sino apoyarla.
- ¿Su presencia es relevante para la profesión de María?
- ¿Debo contestarlo yo?
- Claro.
- Debería contestar ella, y diría que sí. Entiendo que una situación estable con su pareja y su familia es muy importante para ella. Lo valora en el puesto más alto de su escala de valores. Tengo que contestar que sí.
- ¿Se ha sentido eclipsado?
- No.
- ¿No es de esos hombres que se abruman porque su mujer está socialmente en una escala superior?
- No. Sé que en casos crea conflicto. En el círculo en que nos movemos, las mujeres están bastante por encima… No es 'por encima' exactamente, es en un cargo más relevante. Hace 20 años no era igual. Ahora se va normalizando.
Permiso de paternidad
- Han cambiado las cosas.
- El otro día me lo recordó María… En 1998, cuando nació Asier, María pidió el permiso de maternidad de tres meses y yo durante un mes. De hecho, se llama 'permiso de maternidad' y si es para un varón debiera ser 'de paternidad'. No era muy habitual.
- Han sido pioneros.
- No me siento pionero… En la empresa no tengo quejas. Cuando fuimos a China a por la niña, la baja de maternidad no la cogió María…
- ¿Baja? ¡Como lo oigan…!
- Es verdad, se dice permiso o licencia. Bueno… Los cuatro meses los cogí yo y después una excedencia de tres meses.
- Cuando los compañeros se enteraron de que María iba para Emakunde, ¿le dijeron aquello de 'Ahora pondrás más la lavadora'?
- Alguna gracia ya me soltaron, pero no eran despectivas ni machistas, eran con gracia.
- ¿Usted sería el mismo si la igualdad no hubiera sido el área de investigación de María?
- Probablemente, no. Esto la ha mejorado a ella y a mí y a los dos como pareja.
- Dibuje una estampa de ustedes cuatro un día cualquiera.
- En el salón, la pequeña en el suelo, dibujando; el mayor, enganchado a la tele; María, leyendo algo del trabajo y subrayando y yo, a todo. Bueno, ella también.
- ¿Usted es feminista?
- No creo…
- ¿No está por la igualdad de hombres y mujeres?
- Sí, si solo es eso, sí soy feminista.

Publicado en El Correo, 31/10/10
La foto es de Maite Bartolomé.
Publicar un comentario