30 de enero de 2010

Vamos de cocina




La semana pasada el segundo canal de Euskal Telebista estrenó un espacio de cocina. Hoy en día, una cadena de televisión no es nada sin su cocinero de cabecera. En 'Robin Food, atracón a mano armada' cocina David de Jorge, un gran divulgador de la gastronomía vasca. A veces se hace acompañar de otros cocineros de renombre. Martín Bersategui se deja ver semanalmente en el espacio con una sección fija: 'Alíñame el día'. Esas expresiones tomadas del lenguaje bélico-'a mano armada', por ejemplo- deberían ser expulsadas de nuestro léxico, incluso aunque se usen con humor, como en este caso.
David de Jorge tiene una gran capacidad comunicativa y dotes para enseñar, porque no calla, da consejos, explicaciones y, sobre todo, insiste mucho en la prudencia necesaria cuando se trabaja con fuego y cuchillos. Alerta de los peligros. Y trucos, trucos nuevos. También trampas. En este espacio está desterrado el prejuicio de que la comida preparada no es cosa de buenos cocineros: merluza congelada, masa de bizcocho de supermercado, carne de pimiento embotada, canelones precocidos...
A veces, la cámara está mal colocada y no se dejan ver algunos movimientos, o está enfocando donde no debe y oculta el objeto de interés. Quizá el equipo debiera renunciar a la naturalidad y hacer tomas que no se corresponden con una cocina casi en directo pero facilitan las cosas.
A fin de cuentas, ya nadie se cree que en la televisión todo sea verdad. Incluso, hay quien no se cree nada. También a veces, una repetitiva música de fondo impide silencios muy constructivos o la escucha de esos ruidos que hacen los alimentos en contacto con el fuego. Él mismo lo dijo en el primer espacio: «Me gusta la música de la cocina». Y se refería a esos mismos ruidos, que tapa esa música machacona y que en el minuto 10 es insufrible. Pero el espacio tiene interés y, sobre todo, está al alcance de personas muy modestas cuando se meten entre fogones, gente que quiere comer, o quiere dar de comer y hacerlo de forma efectiva y sabrosa.
Publicado en El Correo, 29/01/10
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