1 de octubre de 2014

Ese tono tan familiar, afectuoso, cómplice

¿Es mi impresión o en los titulares de esta información se les ha pasado poner el apellido? Para verla mayor,  puedes pinchar sobre la foto o directamente irte al sitio web.

Esta es una de las asimetrías más habituales en el tratamiento de hombres y mujeres en los medios. A ellos se les llama por el nombre y apellido o solo por el apellido, mientras que a ellas las llaman por su nombre y apellido también o por el nombre de pila. Como en este caso, con ese familiar y cómplice Inés. Se trata de Inés de la Fressange, una importante diseñadora de moda y modelo.
La asimetría en el tratamiento de los nombres puede adoptar dos formas aún más graves: Llamarlas con el artículo femenino determinado por delante: "la Aguirre" (61.400 entradas en Google), "la Penélope" (63.300), "la Cospedal" (58.300)... O, incluso, por el hipocorístico: Espe (a Esperanza Aguirre), Pe (a Penélope Cruz), Malena (a Magdalena Álvarez).
A ellos también los llaman por el hipocorístico a veces. Por ejemplo, Pepiño a José Blanco. Cuando lo hacen con hombres la intención es claramente descalificatoria. Por eso debe entender de forma distinta a ese tono afectuoso, familiar, cómplice, que acaso podría reivindicar para sus textos una revista femenina. Además, ¿quién les ha dicho a esas periodistas que sus textos deben tener ese guiño, en lugar de la elegancia de la profesionalidad?

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Absolutamente de acuerdo, presidenta. Te sale la vena didáctica hasta fuera de las horas lectivas. Eso es pasión por la profesión, Saludos,

gorka ese ce

Lucía Martínez Odriozola dijo...

;-)