16 de diciembre de 2010

Hablo como presidenta de la AVP

La última semana ha sido intensa. Ayer miércoles, entregamos la segunda edición del Premio Portell a la libertad de expresión. El premio es iniciativa de la Asociación Vasca de Periodistas y desde el mismo instante en que se encendió la idea hemos contado con el apoyo de la familia Portell. Una de sus hijas, Verónica, pertenece a la Junta de la Asociación. He de reconocer que desde el principio me ha conmovido la actitud de la familia, su rigor, pero no entendido como falta de flexibilidad, sino como precisión en el gesto. Siempre han querido que fuera un premio de periodistas para periodistas en el que el protagonismo lo tuviéramos los profesionales.
Es inevitable invitar a un acto de estas características a políticos y referentes institucionales. Lo hicimos, pero sin protagonismos.
El acto salió bien. No quiero decir que fue un milagro porque, viéndolo, se diría que somos potentes.
Nos apoyaron, y mucho:
-Leioako Big Band. Veintimuchos músicos que nos recibieron con música alegre, vistieron el escenario durante la charla de Terry Gould y amenizaron después.
Yo no tengo palabras de agradecimiento para estos jóvenes músicos, su vocalista Ana Bejarano, su director, sus familias y el director del conservatorio que vino a acompañarnos: a nosotros y a ellos.
Y la gracia que tienen. Cuando por fin recogieron sus trastos, se vistieron de civiles y vinieron al rincón en donde estábamos comentando y socializando, pude charlar con ellos. Es infalible el arrebato juvenil. Qué gente tan positiva.
-EiTB, que nos cedió un espacio para el acto y nos acogió con calor. Muchas gracias a su dirección, pero, sobre todo, a quienes han estado a nuestro lado midiendo espacios, eligiendo pantallas, elaborando listas... Además de profesionales, son gente amable y alegre.
Ana Urrutia, que presentó el acto con su gracia de siempre. Una profesional generosa, buena compañera.
-Ricardo García, el cocinero del Yandiola, quien generosamente nos acogió en su casa y nos obsequió con una cena de lujo. A Gould le sorprendió. A nosotros también.

-A la Caixa, que nos ha dado el empujón económico imprescindible.

-Y al propio Terry Gould y a Enrique Murillo, su editor, todo nuestro agradecimiento.

Como no me quedan palabras, me duele la espalda y estoy agotada de tanta emoción, os dejo con él:

Juan Carlos de Rojo entrevista a Gould en Radio Euskadi.
Nuestro compañero de la Asociación Vasca de Periodistas Aitor Moriyón hace la presentación:

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