7 de junio de 2010

Cuando ser periodista merece la pena


Quiero hacer una introducción a esta entrevista. Se me ocurrió viendo en la tele a un joven Down, muy atractivo (moderno, con patillas, un tipo elegante) que entrevistaba a escolares con el síndrome. Sentí una envidia total. Yo también quiero, me dije. No nos costó nada dar con Josetxu Pagaegi.
Para mí ha sido una revelación. Los padres de Josetxu tienen coraje, y se ve en cómo lo han educado. Ya me gustaría a mí que muchos jóvenes tuvieran los arrestos que Josetxu demostró en la entrevista. Bien educado, responsable, detalloso, como él dice... Y también me gustaría que otros tuvieran la humildad de Pablo.
Una confesión: cuando Josetxu dice que se siente orgulloso de tener el síndrome de Down y que eso no le frena, me emocioné. Merece la pena ser periodista.

En las antípodas

Josetxu Pagaegi Aulestiarte y Pablo Allende Enciondo

El orgullo de ser como se es

Son jóvenes de su tiempo. Josetxu Pagaegi Aulestiarte tiene 36 años, fabrica piezas de automoción, vive en el caserío familiar entre semana, pero los fines de semana los pasa en un apartamento de su propiedad en Markina. Pablo Allende Enciondo tiene 35, es arquitecto y convive en pareja. Josetxu tiene muchas cosas que contar y quiere hacerlo; Pablo es menos hablador.

-Ya está grabando. Es tan pequeñito el aparato porque es un ‘emepé tres’. Usted, Josetxu, ¿tiene de eso?

-Josetxu Pagaegi:Tengo ‘emepé cuatro’. Sirve para vídeo, canciones…

-¿Qué música le gusta?

-Josetxu:La vasca, Oskorri, Mikel Laboa… La de Oskorri que más me gusta es ‘Gora ta gora beti…’.

-Claro, usted habla euskera.

-Josetxu:Bai.

-Trabaja fabricando piezas de…

-Josetxu:Automoción. Tenemos varios clientes: Audi, Ford…

-Pablo Allende:Yo trabajo en un estudio de arquitectura por las mañana. Hacemos viviendas. En Markina, por ejemplo, hicimos el edificio para la tercera edad, quizá lo conozcas.

-Josetxu:¿El asilo? Sí, claro.

-¿Usted tiene coche? Quizá Josetxu haya fabricado alguna de sus piezas.

-Pablo:Yo no, pero mi madre sí tiene un Audi.

-Josetxu:Empiezo a las 8, menos los viernes, que entro media hora más tarde. En el descanso, me saco un café con leche de la máquina. Seguimos hasta la una y cinco para la comida.

-¿Come en casa?

-Josetxu:No, no, no, no. Desde pequeño aprendí a comer fuera. Luego, trabajamos hasta las cinco y cinco de la tarde. Tenemos transporte a casa. Espero a que no haya coches, entonces, cruzo la carretera y ya estoy en el caserío.

-O sea que madruga mucho.

-Josetxu:Sí, oigo las noticias de Radio Euskadi y salgo.

-Pablo:Yo trabajo de nueve a una y media. Por la tarde, el horario es más libre.

-¿Cocina?

-Pablo:Sí. Hoy he comido vainas con champiñones y pescadilla.

-Josetxu:A veces, hago de amo de casa. Vivo con mis padres, pero en Markina tengo otro piso, mío. Los viernes, cuando salgo del taller, voy a una escuela particular…

-¿Qué aprende?

-Josetxu:El control del dinero, su valor, mejoro la letra, las mayúsculas…

-¿Se queda solo en Markina?

-Josetxu:Me llevo pasta o lo que haya del caserío. Tengo microondas y me la caliento para comer. Hago café. También pongo la lavadora con la ropa interior, las sábanas… Hago vida independiente de viernes a domingo, que me retiro a casa.

-¿Cómo se entretiene?

-Josetxu:Hay una serie vasca que me gusta un montón, ‘Goenkale’. Pero antes veo las noticias en ETB 1.

-Pablo:Yo los fines de semana procuro descansar y estar con los amigos.

-¿Tienen novia? Perdón, lo correcto es preguntar por la pareja. ¿Tienen pareja?

-Pablo:Sí, tengo pareja.

-Josetxu:Pablo, te lo digo con mi sentimiento más profundo: ¡Enhorabuena! Yo de pareja, cero. Te felicito y ojalá sigas.

-¿Por qué le gustaría tener pareja?

-Josetxu:Yo tengo aguante. He visto muchos follones, bronca tras bronca. Yo mismo me dije que en el taller no me iba a enrollar con ninguna. Las monitoras suelen estar atentas a los movimientos que se hacen, porque empiezan a coquetear y para que haya serenidad llaman la atención. Por eso prefiero que no sea del taller.

-Pablo:Yo nunca he trabajado con la pareja. Es bueno que cada cual tenga su espacio, porque se llevan los rollos del trabajo a casa y al revés.

-Josetxu:Yo quiero comentar lo que hago con mi propia vida. Tenemos un local que se llama ‘Izarbidea’. Ahí nos juntamos los domingos para hacer manualidades y las vendemos en la feria del octubre de Markina. Además, hacemos equinoterapia: limpiamos las cuadras, a los caballos, los montamos. También aprendemos a bailar.

-¿Qué le gusta más?

-Josetxu:En suelto, trikitixa, y en agarrado, vals, tango…

-Pablo:Yo hago teatro en una compañía, ‘Malabrigo’, y estoy aprendiendo en otra, ‘Gaitzerdi’.

-Josetxu:Una vez hice de figurante en ‘Goenkale’ y dije una frase.

-Pablo:Has salido en la tele. Yo no he llegado todavía.

-¿Ha tenido novia?

-Josetxu:He tenido pero, cuando intervienen unos y otros, hay líos.

-¿Era Down, como usted?

-Josetxu:No. Una cosa, ahora que sale esto… Yo me siento orgulloso y contento y dejo un mensaje bien claro, que se quede grabado: ¡Tengo el síndrome de Down y estoy contento de serlo! ¡Aquí, en Bilbao, y en Euskadi, hay muchos más y a esos les digo que no se echen para atrás, que sepan quiénes somos y que podemos ir a todos los lados!

-Pablo:Nunca había oído eso. ¡Lo dice tan convencido!

-Ha tenido novia entonces.

-Josetxu:Sí, de todo, pero luego ha habido problemas con las familias de la otra parte.

-¿Era feliz?

-Josetxu:Lo he sido y lo soy, por la compañía, por el contacto, por las caricias, que se hacen con el sentimiento y con el amor hacia esa persona.

-También se sufre.

-Pablo:Sí, pero compensa. A veces, necesitamos estar con alguien para estar bien, y nos cuesta mucho estar bien solos. Debería ser al revés, estar bien solos y si, además, estás con alguien, se multiplica. La pareja da protección, te sientes acompañado los domingos por la tarde…

-Josetxu:Le invitas a un trago…

-¿Bebe?

-Josetxu:Bebo, pero alcohol, cero.

-¿Ha bebido o fumado alguna vez?

-Josetxu:Nunca.

-Pablo:Yo tampoco, aunque sí bebo alcohol.

-¿Qué le traería una pareja?

-Josetxu:Libertad, que es algo que se siente muy dentro.

-Pablo:Pero parece que cuando se tiene pareja se limita la independencia… Son contradicciones.

-Josetxu:Conoces otra familia, otras cosas…

-Pablo:Cada pareja te abre a otras aficiones. También ayuda a descubrir los defectos, porque con los amigos se es más permisivo.

-¿Tienen manías?

-Pablo:A veces me dan ataques de limpieza.

-Josetxu:Yo, ninguna. Siempre he sido muy ordenado, desde pequeño, y detalloso. Si tengo detalles con las personas, estoy contento.

-¿Cómo son las relaciones con los compañeros de trabajo?

-Pablo:Buenas. A veces hay algún lío, pero como personas nos llevamos muy bien.

-¿Todos los que trabajan en el taller tienen síndrome de Down?

-Josetxu:Dos chicas, uno de Ondarroa y yo; el resto, normales.

-Usted también es normal, ¿no?

-Josetxu:Sí. Eso es lo que me enseñaron de pequeño.

-Pablo:Nosotros somos pocos, siete. Lo que no sé es si somos normales, porque cuanta más gente conozco… Somos todos muy raros. La normalidad es una cosa muy anormal.


Publicado en El Correo, 06/06/2010.
La foto es de Maite Bartolomé
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